Guerra del Arte - Prólogo

Prologo por Robert McKee
[lo que está en corchetes es de mío, de GAT]

Steven Pressfield escribió La Guerra del Arte para mi. Sin duda lo escribió también para vos, pero sé que lo hizo expresamente para mi porque tengo un récord olímpico en procrastinación [dejar todo para después]. Puedo procrastinar el pensar sobre mi problema de procrastinación. Puedo procrastinar el lidiar con mi problema de procrastinar el pensar en mí problema de procrastinación. Así que Pressfield, el muy hijo de puta, me pidió que escribiera este prólogo con una fecha límite, sabiendo que sin importar cuanto postergara, eventualmente tendría que ponerme la diez y hacer la puta cosa. Lo hice a última hora, y mientras leía por arriba el Libro Uno, "Definiendo al Enemigo", me veía a mi mismo mirándome con ojos culpables desde cada página. Pero después el Libro Dos me dio un plan de batalla; el Libro Tres, una visión de la victoria; y cuando termine La Guerra del Arte, sentí surgir una calma positiva. Ahora se que puedo ganar esta guerra. Y si yo puedo, vos también.

Para empezar el Libro Uno, Pressfield le pone de nombre al Enemigo de la creatividad, lo llama Resistencia, una palabra que abarca todo para lo que Freud llamaba el Deseo de Morir - esa fuerza destructiva dentro de la naturaleza humana que aparece cada vez que consideramos un camino largo y duro que podría hacer para nosotros o para otros algo que si sea beneficioso. Entonces nos presenta un desfile de las muchas manifestaciones de la Resistencia. Vas a reconocer a todas y cada una, porque esta fuerza vive dentro de todos nosotros - autosabotaje, autoengaño, corrupción de uno mismo. Los escritores lo conocemos como "bloqueo de escritor", una parálisis cuyos síntomas pueden traer un comportamiento estremecedor.

Hace algunos años estaba bloqueado como una alcantarilla de Calcuta, así que ¿qué hice? Decidí probarme toda mi ropa. Solo para mostrarte que tan pelotudo me puedo poner, me probé cada camisa, par de pantalones, buzos, camperas y hasta medias, ordenándolas en pilas: primavera, verano, otoño, invierno, donaciones. Entonces me las probé todas de nuevo, agrupándolas en casual de primavera, formal de primavera, casual de verano.... después de dos días de esto pensé que me estaba volviendo loco. Sabes cómo curas el bloqueo de escritor? No es un viaje al psiquiatra. Porque como Pressfield señala con astucia, buscar "ayuda" es la máxima Seducción de la Resistencia. No, la cura se encuentra en el Libro Dos: "Haciendome Pro". [Turning Pro - Convirtiéndome en un Profesional]

Steven Pressfield es la verdadera definición de un pro. Lo sé porque ya perdí la cuenta de las veces que llame al autor de La Leyenda de Bagger Vance y lo invité a jugar al golf, y aunque tentado, me dijo que no. ¿Por qué? Porque estaba trabajando, y como cualquier escritor que haya agarrado un hierro 7 sabe, el golf es una forma hermosamente virulenta de procrastinación. En otras palabras, Resistencia. Steven tiene disciplina forjada en acero divino.

Leí su Puertas de Fuego y Mareas de Guerra cuando viajaba por Europa. Ahora, no soy un tipo de llorar; no había llorado con un libro desde que leía libros de ponys, pero estas novelas me tocaron algo. Me encontré sentándome en cafés, aguantándose las lágrimas por el coraje desinteresado de esos Griegos que dieron forma y salvaron la civilización occidental. Mientras miraba bajo su prosas fluida y sentía la profundidad de su investigación, de su conocimiento de naturaleza humana y sociedad, de imaginar vívidamente detalles delatores, estaba maravillado por el trabajo, el trabajo, todo el trabajo que construyó la fundación de sus creaciones atrapantes. Y no estoy solo en esta opinión. Cuando compre el libro en Londres, me dijeron que las novelas de Steve son dadas como bibliografía obligatoria a estudiantes de historia en Oxford, los profesores le dicen a sus alumnos que si quieren sentir lo que era vivir en Grecia clásica, lean Pressfield.

Ahora, ¿cómo llega un artista a alcanzar ese poder? En la segunda parte Pressfield lo cuenta día a día, paso a paso, la campaña del profesional: preparación, orden, paciencia, resistencia, actuar ante el miedo y el fracaso - no excusas, no chamuyo. Y lo mejor de todo, la revelación brillante de Steve de que primero, último, y siempre, el profesional se enfoca en el dominio de su disciplina. [N del Traductor: mastery of the craft, Mastery es Amo, no maestro, y craft se piensa mejor como craftsmanship, la habilidad de un artesano. La dedicación constante y profunda de un artesano en perfeccionar su técnica y la calidad de su trabajo. Si: imposible de traducir bien]

El Libro Tres [en realidad el tercer acto de un libro demasiado corto], "El Reino Superior", toca la Inspiración, ese resultado sublime que florece en los recovecos del profesional que se calza la mochila y labura la tierra de su arte. En palabras de Pressfield: "Cuando nos sentamos todos los días y hacemos nuestro trabajo, se concentra poder alrededor de nosotros...nos volvemos como una vara magnética que atrae limaduras de hierro. Surgen ideas. Se acumulan revelaciones."En esto, el _efecto_ de la Inspiracion, Steve y yo estamos totalmente de acuerdo. Es cierto, imágenes impactantes e ideas llegan como de la nada. De hecho, estos flashes espontáneos son tan maravillosos que es difícil creer que nosotros, seres indignos, los creamos. De donde, entonces, viene nuestro mejor trabajo?

Es en este punto, sin embargo, la _causa_ de Inspiración, que vemos las cosas diferentes. En el Libro Uno Steve encuentra el origen de la Resistencia en sus raíz evolucionaría, los genes. Estoy de acuerdo. La causa es genética. La fuerza negativa, ese antagonista oscuro a la creatividad, está insertado en lo profundo de nuestra humanidad. Pero en el Libro Tres pasa los cambios y busca la causa de la Inspiracion, no en la naturaleza humana, sino en un "reino superior". Entonces con fuego poético expone su creencia en musas y Ángeles. La fuente definitiva de la creatividad, el argumenta, es divina. Muchos, capaz la mayoría de los lectores, van a encontrar el Libro Tres profundamente conmovedor.
Yo, por otra parte, creo que la fuente de la creatividad se encuentra en el mismo plano de la realidad que la Resistencia. Eso, también, es genético. Se llama talento: [NdelT: es un error pensar que todos heredamos la desventaja pero sólo algunos la ventaja: el potencial, como Resistencia, vive en todos] el poder innato de descubrir la conexión escondida entre dos cosas - imágenes, ideas, palabras - que nunca nadie vio antes, conectarlas, y crear para el mundo un tercer, pedazo de trabajo absolutamente único. Como nuestro IQ, el talento es un regalo de nuestros antepasados. En la dimensión oscura de sus naturalezas primero se resiste al labor que demanda la creatividad, pero una vez que se comprometen a la tarea, su lado talentoso se despabila a la acción y los recompensa con logros espléndidos. Estos flashes de genio creativo parecen llegar de la nada por razones obvias: vienen de la mente inconsciente. En pocas palabras, si la Musa existe, no le suspira a la gente sin cultura de trabajo.
Entonces, aunque Steve y yo podamos no estar de acuerdo en las causas, estamos de acuerdo en los efectos: Cuando la Inspiracion toca el talento, da a luz a verdad y belleza. Y cuando Steven Pressfield estaba escribiendo La Guerra del Arte, él la tenía toda encima